domingo, 9 de febrero de 2014

La Ermita de las Santas.





     Ésta es una de las entradas que más voy actualizando a medida que van apareciendo nuevos datos.
             En primer lugar debemos hablar del lugar en el que se construyó la ermita. Por los restos que van apareciendo, parece que allí existió una villa romana, son muchos ya los enterramientos romanos que han salido a la superficie en el terreno de alrededor cuando se han metido las modernas gradas para voltear el terreno. Saliendo a la luz también vestigios prehistóricos.
Por otra parte, el "albercón" próximo nos habla de su origen árabe. 





















Construido en ladrillo, piedra y cal, tiene por su parte oeste un cañero por donde escapa el agua que riega unos 7 celemines de terreno, nivelado al efecto sabe Dios cuando. 
Las paredes forman un rectángulo de 16 por 10 metros, con un grosor de una vara castellana (84 cm). Su "manantio" se encuentra en la parte superior derecha.El lugar, casi con toda seguridad, tuvo que ser visitado en sus largas correrías por la comarca por el aristócrata, historiador y coleccionista arqueológico, Don Mariano Carlos Solano, V Marqués de Monsalud. 

       Todos sabemos que las Santas y su ermita se encontraban en la dehesa de Santa Justa  desde que a los duques de turno se les ocurrió erigirla allí bajo la advocación de las hermanas sevillanas. Así consta en el libro del clérigo Juan Solano Figueroa, cuando dice de Nogales en 1.661 "... y sus hermitas son los Mártires (la de Santa Justa actual) y Santa Justa y Rufina. Sitio devoto y de recreación, no falta quien diga que vinieron aquí las santas mártires; pero desdiçe de toda buena historia y de la tradición constante de Sevilla..." 


Era una hermandad, la de las Santas, la más rica si no contamos la de Ánimás. A ella pertenecían, no solo las 25 fanegas del alrededor, sino toda una suerte de tierras y quizás casas del pueblo donadas por sus hermanos. Como ejemplo, podéis ver el encabezamiento de una escritura por la que las hijas de Juan Lozano Múñoz, Mª de la O y María se quedan a censo (en arrendamiento vitalicio) un pedazo de 7 celemines de tierra (muy mala, pone la escritura)  de la hermandad por Valdehierro. Siendo administrador de la misma el cura Don Cayetano Lozano Torres, primo hermano de ambas.


1.771











En 1.791, en el interrogatorio que se hace a los pueblos para crear la Audiencia de Cáceres, dicen los del Ayuntamiento que "... En este pueblo extramuros de el, a distancia de un quarto de legua, hay solo una hermita de Santa justa y Santa Rufina, que se celebra misa en ella todos los domingos y dias de fiesta, que la fundaron los Duques por hallarse en su dehesa de aquel nombre y para su conservacion le señalaron tres suertes de tierra contiguas a ella y otra a el capellan y mayordomo que nombra el señor obispo de la zuidad de Badaxoz y tambien a el hermitaño que reside en ella, y en el dia de las santas se celebra misa cantada y sermon y en estos dias no se experimenta quimera ni desazon en ella."
Entrada principal a la Cerca del Administrador.
las 25 fanegas en donde estaba el sitio. Al fondo
Foto: de Blogales. Desde la Rivera.

Ruinas desde el sur

Entrada desde el este

Altar Mayor en semicírculo

Esgrafiados en la cara interna de la pared este

Cara exterior de la pared norte

1.819. Aparece señalada la ermita de
Santa Justa y Rufina en Santa Justa


La actual tiene la misma planta que la del campo.
Sin contar la sacristía





Al contrario de lo que muchos piensan,
no era más pequeña que la actual



La cuestión está en saber en qué momento vienen las Santas Justa y Rufina para el pueblo.
Cara interna de la pared norte

Mucho hemos estado batallando y pensando cuales fueron los motivos para abandonar aquella ermita y construirla dentro del casco urbano, pues poca es la documentación de que disponemos. Y no sin temor a cometer las inexactitudes acostumbradas, nos vamos a lanzar a presentar nuestra hipótesis más actual.
Aspecto que debió tener la ermita de las Santas en el campo.
Es una composición con nuestra portada sobre ermita
de Montemor O Novo, en el Alentejo Portugués


Aunque en un principio pensaba que podía haber sido con la Guerra de la Independencia (1.811), o tal vez en el trienio liberal (1.820-23), tras analizar lo que pasó con otras propiedades del Clero (Jarilla, Olivar de Ntra. Sra. del Rosario...) de la que sí tenemos documentación, lo más probable es que los bienes de la hermandad de las Santas Patronas también fueran expropiados y sacados a subasta por las leyes de la 1ª Desamortización (Mendizábal). Sería cuestión de seguir buscando en los BOP para saber fecha y remate.

Esto supuso que el lugar quedara desacralizado y empezaran a plantearse su traslado a la pequeña ermita de los Mártires, sita en la calle del mismo nombre.

Por referencias que aparecen en el archivo ducal y certificación que poseo del expediente del pleito sobre Santa Justa, a la subasta se presenta Don Juan José Bernáldez Dguez. (Padre de Bdez. Grinda) que se queda con las propiedades de la hermandad y otras muchas del pueblo sobre los años 40 del siglo XIX. Éste se lo vende en 1.862 al senador Sr. De La Cámara, que lo revende al Duque por 40.000 reales en 1.869. Mientras fue propiedad del Bernáldez y seguramente por él propiciado, los de Nogales se fueron trayendo todos los elementos de la ermita. Para ello tuvieron que ampliar la ermita de Los Mártires.

Escritura de la casa de Eugenia Salas Torres
que nos habla de la situación de la casa en 1.860

Tras leer las escrituras de la casa más cercana, llegamos a la conclusión de que la calle de la Plaza (ahora San Cristóbal) tenía un nº más en la acera de los impares. Había, si lo tomamos por la numeración actual, un nº 35, la casa de  Ana Valero Faba, la ya entonces viuda de Ramón Felipe, bisabuelos de Lucio Tomé Felipe, a la sazón abuelo de Don Lucio Tomé Cintas (el Municipá) y otros... 

Doña Ana, con la ampliación de la ermita, ve recortada su morada cual sueldo en Crisis y cambiada su dirección, pasando a pertenecer a la inmediata calle de Santa Justa.

Por lo que deducimos que la ampliación y cambio de ermita de los Mártires a Ermita de Santa Justa y Rufina se debió producir entre los años 1.860 (por la escritura) y 1862 que deja de estar en manos de Bernáldez Domínguez por venta al senador. Aunque puede ser que el senador, e incluso el duque, permitieran que se hiciera el traslado.
      No fueron buenos momentos para los devotos, no. Creo que de entonces es originaria la leyenda que corre por el Cabezo, y que en muchas ocasiones escuche de mi madre y tías, y a la que nunca fui capaz, ni ellas tampoco, de situar en el ámbito espacio- tiempo. Lo mismo se me hacía en la Edad Media, con espadas y lanzas, como un poco antes de la Guerra. 
    Dice esta leyenda que cuando se trajeron a las Santas a su nueva ermita, ellas se negaban a residir en el pueblo, y varias fueron las veces en que escaparon amparadas por la oscuridad de la noche. Y más de una mañana hubo que ir a la Cerca del Administrador a por ellas. Ahora sí tiene sentido. Oye, lo mismo era un milagro. Nunca se sabe. Lo que ya me descolocaba del todo es cuando me querían hacer creer que a las Santas las volvían a traer a la mañana siguiente en el LEDA. "Vive Dios" que ahí ya me terminaban de rematar, apurando de un sorbo el Colacao con la última "cuchará"  de migas del desayuno.


Parece ser que se trajeron de la ermita del campo multitud de elementos: potada, columna, pila del agua bendita...
El retablo del altar mayor, puede que fuera obra de Sebastían Jiménez en 1.730, aunque después de haber estudiado las ruinas del campo, no estoy tan seguro de que viniera de allí. Creo más bien que la Hermandad o su máximo valedor, Don Juan José Bernáldez, lo adquiriera entre tanto convento, monasterio y capilla desacralizados por la Desamortización. 

     Entre ellas podemos destacar la pila del agua bendita, que está hecha de un capitel romano de estilo "corintio". Al parecer era muy común convertir los capiteles en pilas. Algunos hemos sido bautizados allí.  Posiblemente estas piezas romanas las trajeran de cerca de Mérida.


La bóveda me da la sensación de que es una copia de la que habría en Santa Justa; ocho nervios que cierran en una clave. Pero ésta no está. Por lo que fuera, quizás por su gran tamaño, no la pusieron. Y desechada se le encontró utilidad en un patio de la misma calle.



      

    Durante el siglo XX, el cura Don Felipe, realizó una serie de obras. Hizo el Coro con las dos columnas en las que ponía la palabra HOMBRES en vertical, y construyó o mandó construir la resacristía de forma triangular donde se vestía el cura y que recordamos todos los monaguillos ¿verdad? Le hizo un balcón como si fuera una casa de la calle. Anterior debía ser la lápida de "Los Caídos" que se ve en la foto, y que ya no sé si quedará alguien que conserve aunque sea la lista que aparecía en ella.

Aunque tengo muchas fotos del exterior de la ermita repartidas por muchos artículos de Blogales, seguro que habéis echado en falta más fotos de dentro de la ermita, pero si os digo la verdad, no tengo ninguna propia del retablo del altar mayor, ni de las imágenes de las Santas, ni sacristía. Vamos, imperdonable. Todo se andará... Si algún alma caritativa me manda algunas que estén bien, pues sería de agradecer. No me gusta tomarlas de Internet, queda feo.

VIVA LAS SANTAS PATRONAS. VIVA







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