sábado, 19 de septiembre de 2015

La "Desa" del Novillero





Volvemos a actualizar hoy, San Miguel 2019, este artículo un poco olvidado, quizás por lo farragoso del tema. 

  Y nos hemos lanzado a actualizarlo porque ha habido avances en nuestra investigación. La posibilidad, por fin, de analizar no sin dificultad las actas de Plenos del Ayuntamiento, nos ha abierto este melón histórico que tarde o temprano nos vamos a comer.

     Descubrimiento principal. Siempre habíamos pensado que el dinero que se pagó por la Sociedad de vecinos en la subasta por la Desa se lo quedaba "enterito" el Estado. Pues no. El Tesoro público solo se quedó con el 20%, El otro 80% se le daba al pueblo en títulos de Deuda Pública, "Inscripciones Intransferibles", los llaman.  

      Para que nos entendamos. El Estado le daba un papel al pueblo reconociéndole que le debía ese 80% y que se lo iría devolviendo por tercios cada 10 años. Mientras tanto, le pagaría un 4% anual como intereses de ese capital que le habíamos prestado.

D. José Bernáldez Grinda

Pero empecemos por el principio:

La "Desa" o Dehesa del Novillero:    


    Parece ser que la dehesa del Novillero no pasó a los Enriquez en 1344, permaneciendo en propiedad de un tal Pedro Carrillo. A quien le había dado Nogales el rey Alfonso XI cuatro años antes.


    En 1502, Gonzalo Mexia Carrillo e Inés de Guzmán donaron a su hija María dos dehesas, Palacio y Novillero, quien se las vende (con todas sus tierras y molinos) a Gómez Suarez de Figueroa, II conde de Feria. 
   
    Posteriormente el duque cede su uso al municipio, siendo durante varios siglos la finca comunal. 
    
  Tiene una superficie actual de 384 hectáreas. Y digo actual porque estoy seguro que en otro tiempo incluía a El Regío, que se vendió mucho antes a un influyente político; al que debemos la triste gracia de que la carretera y la cañada Real Madrid-Portugal no transcurran por donde "va" el camino, con mucho menos pendiente para todo tipo de vehículos que por el Alto del Puerto. Todo hay que decirlo. 


  Bueno, de las 384 has. unas 64 eran Dehesa Boyal (para bueyes), reservada por el Duque para el mantenimiento de las yuntas de los del pueblo que labraban sus tierras y que les pagaban el noveno de su cosecha. La dehesa boyal se encontraba entre el Cordé (carretera de Salvaleón) y el sexmo que termina en el Regío. Todos hemos oído hablar del "Corrá lasvacas".

     La Desa es atravesada por dos caminos públicos: Nogales-Salvaleón y Almendral-Salvatierra de los barros y actualmente por la carretera que lleva a la Presa. Y cuando se hizo su división se le señalaron dos sexmos (caminos para los comuneros propietarios de las acciones):

       En las escrituras de cada una de las acciones dice: "Esta finca tiene a su favor el derecho valorado en 15 ptas de servirse de dos zonas o sexmos de ocho metros de extensión para paso de personas y ganados que lo aprovechen, conduzcan o no frutos y efectos de labor, carga impuesta sobre las suertes que se han formado de la antigua dehesa del Novillero; de cuyas zonas, la llamada primera atraviesa referida antigua dehesa del Novillero de este a oeste y la que llama segunda arranca de la mitad de la primera y muere en la dehesa del Regio…”
Foto: de Facebook de subida a Monsalud

         Y continuando con el cuento, varios fueron los siglos, XVI; XVII; XVIII que el pueblo usaba y se beneficiaba de los recursos de la Desa. La gente llevaba allí su "guarrino pa la matanza" En montanera, sus caballos y bueyes a pastar, el Ayuntamiento alquilaba "la labó" y aprovechamiento para ovejas. Tenían de vez en cuando largos contenciosos con los mesteños de Soria y sus inflexibles tribunales, cuyas apelaciones terminaban en los tribunales de la Real Chancillería de Granada. "Na, la cagáunquinto" .





     Varios son los expedientes que he encontrado en Internet sobre juicios de los nogaleños contra estos privilegiados, de los que muchos somos descendientes, que campaban a sus anchas por todo el término, incluso en épocas que no les correspondía. Aún estoy destripando esta documentación, cuya dificultad en su lectura me agota a menudo. Pero que tarde o temprano os he de contar.

    Entrado el siglo XIX empiezan las desgracias. España está totalmente hipotecada, sobre todo después de la Guerra de la Independencia, y el Gobierno decide amortizar la deuda pública expropiando bienes a las llamadas "Manos muertas" (Nobleza y Clero) que no las podían vender. En los años 30 se promulga la LEY que da lugar a la llamada Desamortización de Mendizábal y se le expropian bienes a la Iglesia principalmente. 

   En Nogales tenemos como prueba de la aplicación de esta ley, la expropiación de la Jarilla al Convento de Santo Domingo de Badajoz. Tras su subasta, se queda con ella la familia Romero de Tejada de Almendralejo. Los padres y tios de Carolina Coronado.

    En Nogales no fue mucho lo expropiado pues la Iglesia tenía poco. Solo las propiedades que tenían algunas cofradías como la de Nuestra Señora del Rosario, a la que se le expropia el olivar que está al final de la calle de San Juan y del cual tengo la documentación con los pagos de su remate por haberse comprado después bisabuelo Romualdo.

     Como el Estado no satisfizo la deuda con todo lo que le expropió a la Iglesia, y sumida España en la ingobernabilidad de costumbre, en 1855 Madoz propone realizar expropiaciones a los Ayuntamientos, bienes "de Propios" y "comunales".

    Y nos tocó la china después de la I República. A Nogales se le expropian todos los aprovechamientos que tenía, los productos de sus encinas, las rentas que cobraba de muchas casas del pueblo y su finca comunal "La Desa".

      No tuvo que ser un proceso corto ni sencillo, porque hasta mediados de los 80 no salen a subasta. Y de 1.866 tengo las cuentas que presenta Juan José Ramírez Martín (hermano de mi bisabuelo) de ingresos y gastos del Ayuntamiento, entre cuyos ingresos se encuentran los producidos por los aprovechamientos de "Propios"

        Pero en diciembre de 1.884 sale a subasta la Desa y a continuación todos los demás lotes de aprovechamientos del arbolado (encinas principalmente) que eran del Ayuntamiento aunque el suelo fuera ya de particulares. Estos particulares tienen que contratar a intermediarios que se encargan de asistir a las subastas y adquirir los pies de encina que están en sus fincas.


 
                  Para la subasta de la Desa, los peritos del Estado la dividieron en 7 quiñones en función de situación y calidades, y trazados en dirección norte-sur. De la dehesa Boyal solo se subasta el vuelo (arbolado). Aún me pregunto porqué no el suelo. ¿No era ya del Ayuntamiento? Pues a lo mejor no. Lo mismo estaba ya vendido como otras zonas: los LLanos, los madroñales, cercas del Ejido,....


   A la subasta de los quiñones asisten dos personas de Nogales en representación de la sociedad formada por gente del pueblo. Don José Bernáldez Grinda, abogado de secano, que puja en Badajoz, y el alcalde D. Eusebio Contreras Díaz (su casa, calle la Iglesia nº 4) que se va a Madrid a rematar por el arbolado de la Dehesa Boyal y el quiñón 6º.





     Las fincas se adjudican a los dos el 28 de febrero de 1885, y en marzo se publica en el BOP.

     Entiendo que cuando el Grinda y el Contreras fueron a las subastas sería en representación de los vecinos de Nogales. La sociedad se constituyó en enero. Los pagos se hicieron en 10 plazos anuales. De 1.885 a 1894.


El remate en total del Novillero fue de 197.440 ptas.

Aquí es donde entra el libro de contabilidad de D. Victor Gómez Salguero, secretario del Ayuntamiento, abuelo materno de la abuela paterna de Luis Domínguez, Teresa Bernáldez, . En este libro se contabilizan todos los pagos e ingresos de la sociedad y personas que los hacen.

Por él deducimos que la sociedad se constituyó en principio por 139 vecinos dispuestos a aportar unas cuotas para pagar cumpliendo los 10 plazos. 
Había 2 clases de acciones:

    - Acciones de menor cuantía, con un valor nominal de 25 ptas.
      - Acciones de socios responsables, de un valor nominal, intuyo, de 200 ptas. 

Al cabo de los 10 años, para el último plazo, solo quedan 53. De los que 21 eran socios de los llamados responsables y el restos de los de menor cuantía o minoristas.
A quienes se van dando de baja se les va devolviendo el dinero aportado. 


Durante esos 10 años, la Desa es administrada por la sociedad, que arrendaba las hiervas y los aprovechamientos. Hasta 1892 fue arrendatario D.Victoriano García Torres (casa de "los Carmeluchos") Pero éste se arruina por esa época al participar en la compra de Los Entrines. 


A continuación la arriendan los "Ydelfonsos", el Torres Lozano y el Torres Ramírez sucesivamente.

Resulta extraño que el Alcalde Eusebio abandona la sociedad después de hacer el primer pago. Posiblemente andaba en dificultades de liquidez....

Aquí os pongo algunas páginas del primer plazo. Seguro que encontráis nombres de antepasados vuestros, seguro.



















 Como podéis ver, una gran representación del vecindario. 

   Se levanta la hipoteca en Badajoz el 5 de septiembre de 1895, para lo que Don José Bernáldez presenta las liquidaciones de cada quiñón visadas por el interventor. Tenemos la Escritura original, de la que hemos extraído mucha información


Una vez pagada por todos empieza el reparto.


Por lo que vemos, al final se hacen acciones de 20 fanegas. Si eran redondeando unas 600 fanegas, entre 20 fs la acción, nos da unas 30 acciones, que repartirían vendiendo y comprándose entre ellos?? 
También se utilizó como medida de compraventa la media acción. Aún vemos como hoy en día hay cercas de 10 fanegas y otras de fanega y media.

     Posiblemente, los pequeños accionistas se verían de alguna forma obligados a vender para poder hacer parcelas más grandes que llegaran al menos a la media acción. 

     En la mayoría de las escrituras de compra aparece el Bernáldez (Don Pepito) como vendedor, ya que fue él el que aparece como adjudicatario en la subasta. Se van adquiriendo en un largo periodo de tiempo. En los primeros 20 años del siglo XX.

Está claro que lo que la Desamortización produjo en Nogales fue un verdadero proceso de privatización de fincas comunales que deja desamparados a los pequeños labradores, privándoseles de unos recursos de los que antes podían disponer para sostener mínimamente a los suyos. 


Muestra del perjuicio que se le hace a los más pobres, es esta reseña que he extraído de un periódico de diciembre de 1.905. El alcalde debía de ser D. José Bernáldez y Bernaldez, padre de Andrea Bernáldez, madre de Pepe Torres.




1.945 Sin Pantano


1.956 Sin Pantano


2.013 Con la presa










Referencias para reformar el artículo

En contra de lo que hasta ahora pensábamos, por esta Ley se vendieron en subasta todos los bienes y derechos del municipio, pero su remate no iba entero para amortizar la deuda del Estado, solo un 20%. El 80% se depositaba en "inscripciones intransferibles" a nombre del pueblo. Títulos convertibles por los que el pueblo recibía un 4% de interés anual. Con estos intereses, aunque no en dinero, si le servían para pagar los impuestos a la Diputación provincial y otras contribuciones públicas.
    Con el tiempo(???), el Ayuntamiento podía vender esos títulos de Deuda Pública, y emplear el dinero en mejoras y obras públicas, como empezó a suceder a partir del 29, para la traída del agua desde el Torbiscal, carretera de Nogales a Salvaleón, Cementerio, etc.
Nos queda por investigar en qu  y cuándo se va gastando ese dinero. Más de 357.000 ptas.
Si suponemos (estimación propia, considerando el jornal de entonces) la correspondencia 10€/1Pta, vendrían a ser 3 millones y medio de €. Pero seguro que sería mucho más.

Inscripciones Intransferibles:




Deuda del Estado con Nogales por el 80% de lo que sacó en la subasta de los bienes y derechos comunes 357.650,99 ptas
Para los más eruditos: 

Pulsando en este enlace: BOP, podréis ver como en varios boletines de la provincia de 1.885, se le adjudican a los propietarios de las tierras las encinas que eran del Ayuntamiento. La propiedad de la fincas estaba separada entre el "Suelo", la superficie, y el "vuelo", el arbolado. Como éste era del municipio, el Estado también lo saca a subasta, forzando a los propietarios del terreno a acudir a la subasta para quedarse con las encinas de su parcela.

https://es.scribd.com/document/428291010/Adjud-BOP-1885